Alto y claro: esto es bullying


Marta con 14 años, víctima de acoso escolar, has podido ser tú, tu hijo, tu hija, o tu alumno o tu alumna.

Gracias por seguir leyendo.

Has escuchado AQUÍ el principio de lo que cuenta Marta.

Y has querido saber más. Gracias de nuevo.

Porque Marta, has podido ser tú. O tu hijo. O tu hija. O tu alumno.

Ella estaba jugando… hablando. Algo que todos hemos hecho de pequeños, jugar y hablar... lo aprendimos de la misma manera que lo aprenden los niños. Y nos lo enseñan y lo enseñamos pensando y creyendo que les ayudará en el camino de la vida.

Verás, cuando un niño o una niña, acaba contado algo así, es lo mejor que le puede pasar.

Hablamos de dar rienda suelta a la desesperación ante lo que hoy entre un 5 y un 10% del alumnado se enfrenta cada día en nuestras escuelas, en nuestros colegios.

Según el resultado de un estudio y trasladado a la comunidad de Madrid, ese porcentaje supondría entre 13.000 y 14.000 niños y niñas que sufren acoso escolar, también llamado bullying o violencia horizontal.

No se trata de un juego y mucho menos cuando “esas cosas de niños” como las llamamos los mayores, se repiten de forma sistemática. Cuando hay repetición. Cuando es continuo.

Tienen diferentes grados: va desde el desprecio o el insulto a la amenaza o la agresión física.

Es difícil de detectar, porque cuando ocurre, no hay adultos delante. No pasa en su presencia. El adulto no se entera.

Marta tiene sus tácticas igual que podemos tenerlas nosotros en situaciones en las que tenemos miedo o nos vemos amenazados.

Al principio la ignora, para evitar el conflicto. Seguro que más de una vez, tú también has querido evitar un conflicto de esa manera.

Pero a Marta, no le sale bien.

Porque en este triángulo, como ya he dicho en alguna otra entrada a este blog, no sólo hay una víctima, sino dos más: alguien que agrede y otro que refuerza observando.

Escuchar “es sólo un juego” “es una broma” son palabras que esconden una justificación.

En los mayores pasa lo mismo, hasta que el “es sólo un juego” se convierte en el “es que yo soy así”. ¿Te suena?

Ya sabes, esas películas que nos montamos y que nos creemos para no llevarles la contraria a nuestros valores. Somos expertos en tirar balones fuera… son nuestros “es que´s”.

Pero no tiene gracia que con 14 años, (los que tiene Marta que nos habla en primera persona) momento álgido en la formación de la identidad, viva esto. Esto que, repito, es real.

Y va más allá de las aulas, ya que el comportamiento y la conducta llega al entorno familiar, que no sabe qué ocurre… no alcanza a entender. Sólo percibe que algo no va bien.

Y en el colegio, como en la vida, mientras uno sufre, otros sólo miran sin saber que también están infectados por un virus llamado Bullying.

Te invito a escuchar esto mientras sigues leyendo... es acertada para dejar de ser

niños- mayores mirones


Un virus que contagia, impregna, haciendo que se gire la mirada. Niños y adultos girando la mirada. Creo que es muy triste y cobarde.

Eso, perdonadme, es quitar la importancia a algo que sin duda alguna, puede marcar la vida. Como a más de uno de quienes leáis esto, y también a mí que escribo, nos marcara en algún momento, escribiendo el guion (como apunta el psicólogo Eric Berne): el guion de nuestra vida.

En el próximo post, escucharemos de nuevo a Marta y os daré mi visión en el marco de la Educación Emocional sobre qué hacer y cómo prepararnos para prevenir este virus (el acoso escolar) y que no se convierta en epidemia. El Método NSR para la Educación Emocional, pone un granito de arena en la detección y prevención del bullying.

Sigue en tu valentía, porque en el siguiente audio, tendrás que ponerla a prueba. Una prueba emocional.

Gracias por leer ( y por escuchar).

#Bullying #AcosoEscolar #educaciónemocional #MétodoNSR

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